
Cómo elegir el calentador por infrarrojos adecuado para su baño
Cuando se trata de elegir un calentador por infrarrojos con certificación IP65, lo natural es optar por el modelo más potente disponible. Pero aquí está el problema: más potencia no siempre significa más comodidad. Si se exagera en la potencia, solo se desperdicia electricidad. Si se usa una potencia insuficiente, uno terminará temblando en un rincón frío.
Lo importante es encontrar ese equilibrio perfecto.
Ajustar la potencia al tamaño del espacio
Si tiene un baño muy pequeño –esos baños diminutos de menos de 4 m²–, una lámpara de 250 W o 400 W es suficiente. Proporcionará calor de manera inmediata, sin convertir el baño en una sauna.
Para baños de tamaño medio (entre 4 m² y 8 m²), se recomienda utilizar lámparas de 600 W o 800 W. En estos espacios, el calor puede dispersarse fácilmente. Si se utiliza una potencia insuficiente, el calentador seguirá funcionando sin parar, lo que acelera el desgaste del filamento.
Y luego están los baños grandes. Para espacios de más de 8 m², se necesita una potencia de 1000 W o más. Pero hay un consejo profesional: en lugar de usar una sola lámpara de 1200 W, pruebe usar dos lámparas de 600 W cada una. De esta manera, se eliminan esas “zonas frías” y todo el baño se siente cálido y cómodo.
La importancia de la certificación IP65 y la pérdida de calor
Dado que los baños están llenos de vapor y salpicaduras, es necesario contar con protección IP65. Es algo indispensable. Estas unidades están selladas herméticamente para evitar que la humedad llegue a las partes eléctricas.
El sacrificio es que este sellado crea una barrera entre el elemento calefactor y el aire. Esto hace que se pierda un poco de calor en el propio recipiente del calentador. Tenga esto en cuenta al decidir la potencia adecuada.
Potencia vs. Comodidad
Las lámparas de alta potencia ofrecen un calentamiento rápido, lo cual es bueno. Pero pueden resultar demasiado intensas. Si sus techos son bajos –menos de 2.2 metros–, esa intensidad puede causar sensación de calor excesivo en la piel.
Si tiene techos bajos, opte por lámparas de menor potencia. Simplemente instale unas cuantas más. De esta manera, el calor se distribuirá mejor y todo se mantendrá cómodo, sin ser abrumador.