
Deje de pagar de más por los hornos para panaderías
Si dirige una cadena de panaderías, probablemente haya notado una tendencia frustrante: los proveedores de hornos suelen querer venderle una potencia mucho mayor de la que realmente necesita. Ofrecen esos hornos enormes y sobredimensionados que consumen una gran cantidad de dinero, incluso antes de que pueda hornear un solo pan.
Hemos encontrado una solución mejor. Al utilizar calentadores infrarrojos de cerámica de 250 W, puede alcanzar exactamente las temperaturas necesarias, sin tener que pagar por un horno industrial costoso que en realidad no necesita.
El secreto está en cómo se distribuye el calor
La mayoría de los hornos dependen de tubos metálicos que simplemente calientan el aire. Es un proceso lento. Pero estos elementos de cerámica son diferentes: emiten radiación infrarroja, lo que significa que el calor va directamente al masa del pan.
El resultado? La corteza del pan se dora más rápidamente. Los ciclos de horneado se acortan. Es perfecto para aquellos puntos del horno donde se necesita un calor intenso, en lugar de intentar calentar todo el interior del horno.
Diseñados para los entornos caóticos de una verdadera cocina
Seamos honestos: las panaderías son lugares muy sucios. Hay polvo de harina por todas partes y alta humedad. Los elementos metálicos tradicionales no resisten esto. La grasa y los residuos se acumulan en los cojines térmicos, y luego… ¡se queman! La cerámica es diferente: su carcasa protege sus componentes internos, por lo que puede funcionar bien en ambientes con alta humedad.
Sin embargo, hay una desventaja: la cerámica tiene más “masa térmica” que esas lámparas de cuarzo finas. No alcanza su velocidad máxima de inmediato. Deberá esperar unos minutos antes de introducir la primera bandeja de panes en el horno.
Ahorro de dinero a largo plazo
Cuando se manejan 50 o más ubicaciones, los pequeños gastos suman mucho. Pasar a usar estos calentadores infrarrojos es una excelente forma de reducir los costos de equipo. Básicamente, se instalan en el mismo lugar donde antes estaban esos costosos sistemas de calefacción personalizados. Se conectan a los controladores habituales y listo.
Y aquí está lo mejor: al utilizar 250 W por elemento, no sobrecarga su sistema eléctrico. Así evita tener que realizar costosas actualizaciones en su suministro de energía. Mantiene sus gastos bajo control. Simplemente genial.