
Cómo acelerar realmente la línea de producción de pizzas con emisores de infrarrojos
Si intentas producir más pizzas por minuto, rápidamente descubrirás que depender únicamente del aire caliente no es suficiente. El aire se mueve lentamente y tarda en calentarse.
Por eso utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta. En lugar de esperar a que el aire se caliente, estos emisores aplican energía radiante directamente sobre la masa y los ingredientes de la pizza. Es como un golpe de calor inmediato.
Dirigir el calor donde es necesario
Para reducir aún más el tiempo de preparación de las pizzas, buscamos emisores con una alta relación entre potencia y longitud. En otras palabras, logramos concentrar más energía en un tubo de cuarzo más corto. Esto genera una gran cantidad de calor, lo que permite cocinar la superficie de la pizza en segundos. Si reemplazas los elementos calefaccionales habituales por estos tubos de infrarrojos de alta densidad, podrás reducir el tamaño del horno o simplemente aumentar la velocidad de la cinta transportadora, permitiendo así que las pizzas se cocinen más rápido.
Los detalles técnicos
Construimos estos dispositivos con cuarzo de alta pureza. Para líneas de producción de pizzas, solíamos utilizar tubos llenos de halógeno, ya que mantienen la temperatura estable. También utilizamos conectores estándar R7 o Sk15. ¿Por qué? Porque cuando una lámpara se daña, queremos poder reemplazarla en segundos, en lugar de pasar toda la tarde reconectando todo el sistema.
Y, por favor, no escatimes en la calidad del revestimiento del dispositivo. Debe ser de acero inoxidable. Dado el calor extremo y la grasa que proviene del queso, cualquier otro material se deterioraría rápidamente. Además, colocamos el emisor en un soporte reflectante de acero inoxidable, lo que permite que el calor residual vuelva a impactar directamente sobre la pizza.
Las desventajas
Ahora bien, aquí está el problema: las lámparas de alta potencia son muy eficaces, pero también consumen mucha energía. Esto representa una gran carga para el suministro de energía, por lo que debes asegurarte de que tus controladores puedan manejar esos ciclos de encendido/apagado rápidos.
Además, debido a la gran concentración de energía, es fácil dañar la corteza de la pizza si la velocidad de la cinta transportadora no es precisa. Necesitarás un controlador PID preciso para evitar que las cosas salgan mal. Es un equilibrio delicado, pero cuando se ajusta correctamente, se trata de un sistema excelente.