
Dejen de permitir que el frío arruine las ganancias de su patio
No hay nada peor que ver un hermoso patio al aire libre y encontrarlo completamente vacío, solo porque hace frío. Es como dejar dinero sobre la mesa.
La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores estándar, pero esos son inútiles en el exterior. Intentan calentar el aire, pero tan pronto como sopla una brisa, todo ese calor se disipa.
Por eso utilizamos calentadores infrarrojos montados en el techo. En lugar de luchar contra el viento, estos dispositivos dirigen el calor directamente hacia los invitados. Se siente como estar bajo el sol en un día de primavera: calor instantáneo, incluso si el aire a su alrededor está helado.
Elegir la ubicación adecuada
No basta con colocarlos en el techo y esperar lo mejor. Si coloca un calentador muy cerca del suelo, sus invitados se sentirán como si estuvieran en un horno. Si está demasiado alto, no sentirán ningún calor.
Calculamos la “zona de comodidad” adecuada según la altura de su techo. Generalmente, usamos una disposición en rejilla. De esta manera, el suelo queda libre; nadie tropezará con los cables ni se quemará las piernas con el calentador. Además, esto evita que haya zonas frías donde los invitados tengan frío mientras sus vecinos sudan.
Las consideraciones prácticas
La gran ventaja aquí es que puede mantener su patio abierto durante unos meses más al año. Así, sus mesas permanecerán ocupadas durante esas temporadas en las que normalmente hay menos gente.
Pero hay algo importante que tener en cuenta: estos aparatos consumen mucha energía. Antes de invertir mucho dinero, debemos revisar sus paneles eléctricos. Nada es más frustrante que que se apague la luz en medio de una cena de viernes por la noche, debido a que los calentadores y los equipos de cocina compiten por la misma línea eléctrica. Por eso, solimos instalar circuitos dedicados para las zonas de calefacción, para evitar problemas.